De la plegaria que elevó Iaakov Avinu para pedir que Dios lo salve de su hermano Esav, podemos aprender una gran lección sobre la cualidad de la gratitud. Iaakov dijo: Me he empequeñecido por toda la bondad y por toda la verdad que hiciste con Tu siervo, porque con mi vara crucé este (río) Jordán y ahora me convertí en dos campamentos (Génesis 32:11). Iaakov expresa que está en deuda con Dios por el enorme jésed, la bondad de convertirlo en una gran y próspera familia.

Repasemos algunos de los versículos de la parashá de la semana pasada que describen el proceso con el que esto tuvo lugar. Y Iaakov amó a Rajel y le dijo (a Laván): "Trabajaré para ti durante siete años a cambio de Rajel, tu hija menor" (Génesis 29:18). Al final de esos siete años, Laván (el tío de Iaakov) engañó a Iaakov y lo casó con Leá en lugar de Rajel. ¿El resultado? "Termina la semana (de celebración) de esta (Leá) y se te entregará también esta (Rajel) por el trabajo que harás para mí durante otros siete años". Iaakov hizo así… (Génesis 29:27-28). ¿Cuántos años trabajó en total? ¡Catorce!

Imagina esto: ¡Iaakov tuvo que trabajar 14 años para casarse con la mujer que eligió!

Podríamos pensar que tal vez el trabajo no fue tan terrible. Bueno, veamos la forma en que Iaakov describe su experiencia: "Estos veinte años estuve contigo, tus ovejas y tus cabras no abortaron, tampoco comí un carnero de tu rebaño. El animal asesinado no te lo traje, yo cargué con lo faltante, de mi mano lo exigiste, tanto si fue hurtado de día como de noche [yo pagué por él]. De día me consumía el calor y de noche la helada, y mi sueño se ahuyentaba de mis ojos" (Génesis 31:38-40).

Iaakov tuvo que trabajar muy pero muy duro para su suegro Laván.

¿Cómo fue que Iaakov amasó una gran riqueza? Y él (Laván) dijo: "¿Qué te daré?" Iaakov dijo: "No me des nada, si haces esto por mí volveré a hacer pastar y a cuidar a tu rebaño: pasaré hoy por todo tu rebaño; aparta de allí a todo cordero moteado y manchado, a todo cordero marrón entre las ovejas y moteado y manchado ente las cabras, ese será mi salario" (Génesis 30:31-32). Los siguientes versículos describen el proceso que efectuó Iaakov para alimentar a las ovejas moteadas y manchadas y de esta forma amasó una gran riqueza (1).

Sin embargo, incluso cuando Iaakov se esforzó en gran medida para poder recolectar el pago que le correspondía por derecho, Laván le hizo prácticamente imposible lograrlo. Laván cambió constantemente los términos del trato. De todas formas, Iaakov perseveró y, al final, logró su objetivo.

Todo esto hace parecer que Iaakov Avinu se construyó en base a su propio esfuerzo. ¡Sólo ve lo duro que trabajó para construir su familia y su fortuna! Durante 20 años se esforzó sin descanso para lograr su éxito.

Sin embargo, al rezarle a Dios, Iaakov sintió la necesidad de disculparse por no tener el mérito para hacer ese pedido, porque ya tenía una gran deuda con Hashem por todo lo que hizo por él al transformarlo de un viajero solitario con sólo una vara a su nombre, en una próspera y poderosa familia de dos campamentos.

Tenemos que entender qué implica esta perspectiva de Iaakov.

No importa cuánto esfuerzo invirtamos en lo que hacemos, el fruto de nuestro trabajo siempre se debe a la gracia de Dios. Todavía más: Y siempre recordarás al Eterno tu Dios, porque es Él Quien te da la fortaleza para alcanzar el éxito (Devarim 8:18). Incluso la capacidad para esforzarse es un regalo de Dios. Como lo expresaron tan bien nuestros Sabios: Por cada bocanada de aire inhalado uno está obligado a alabar al Creador (Bereshit Rabá 14:9).


Nota:

(1). Para más información sobre la hishtadlut correcta en lo que respecta a la parnasá, lo que podemos aprender de las acciones de Iaakov Avinu, ver Ri Ibn Shoiv (un talmid del Rashbá).