La presión grupal por lo general se considera un concepto negativo, un fenómeno que alienta a la gente a actuar casi ciegamente, impulsada por la necesidad de ser aceptada y querida. Por lo general se la identifica con un mal comportamiento, incluso con un comportamiento peligroso. Aunque se la suele asociar con los adolescentes en relación a temas tales como la imagen corporal, el abuso de sustancias y el bullying, en esencia se trata de un fenómeno que existe en todas las edades y en todas las comunidades. Con la difusión exponencial de los medios sociales y la tecnología, los canales a través de los cuales se puede experimentar la presión grupal se han expandido, su alcance creció y sus influencias negativas se intensificaron. Pero considerar a la presión grupal como algo puramente negativo es ver sólo el resultado dañino de un fenómeno neutro. En verdad, la presión grupal también puede tener resultados positivos.

En la descripción de la Torá del año del Jubileo (Yovel), la nación es obligada a dejar descansar la tierra y liberar a todos los siervos judíos.

Consagrarán el quincuagésimo año y proclamarán emancipación en la tierra para todos sus habitantes. Será el año del Jubileo para ustedes, cada hombre retornará a su patrimonio y cada hombre retornará a su familia. Es el Jubileo, el quincuagésimo año, para ustedes será. No sembrarán, no segarán lo que crece por si solo y no recogerán (sus uvas) apartadas. Porque es el Jubileo, sagrado será para ustedes; del campo podrán comer su producto. (Levítico 25:10-12)

La razón fundamental de este mandamiento es recordarnos que Dios es Quien dirige el show, y que el hombre no es más que un fideicomisario sagrado de la Tierra de Israel y de los derechos humanos básicos, tal como la libertad (Séfer HaJinuj, mitzvá 328). Esta mitzvá nos ennoblece con un propósito Divino y con un sentido de humildad. Al mismo tiempo, nos permite reflexionar sobre la moral, la ética y la responsabilidad individual cotidiana. Interesantemente, esta importante ocasión es anunciada con el toque del shofar (Levítico 25:9). La pregunta obvia es por qué y cuál es el significado del shofar en este momento particular.

Dejar quieta nuestra mano después de trabajar durante años es una tarea muy difícil que requiere un elevado nivel de fe. Similarmente, liberar a nuestros siervos después de que se han convertido en una parte crucial de nuestro cronograma diario es un difícil desafío. En este momento difícil, el toque del shofar presenta una inesperada voz de apoyo y consuelo. En el momento en que comienza el Jubileo, cuando cada persona sale y toca su shofar, de inmediato se ven bombardeados por los numerosos toques de shofar de sus vecinos. Este sentido de unidad comunitaria y dedicación combinada a Dios ofrece consuelo y apoyo: la verdadera sensación de estar juntos en el mismo barco. "La angustia de las masas es reconfortante (para el individuo)" (Séfer HaJinuj, mitzvá 331). En tiempos bíblicos, el sonido del shofar era un mecanismo para anunciar algo al mundo. Si bien la tarea del Jubileo es extremadamente difícil de implementar, es reconfortante comprender que todos experimentan juntos la misma lucha.

En la vida, a menudo enfrentamos desafíos que parecen insuperables. Aunque podemos pensar que somos los únicos en el mundo que pueden entender el alcance de nuestros desafíos, en verdad "no hay nada nuevo bajo el sol" (Eclesiastés 1:9). Hay consuelo al saber que hay otras personas que enfrentaron, enfrentan y enfrentarán cargas similares. El concepto de presión grupal, a menudo entendido a través de una lente negativa, en contextos apropiados puede adquirir una dirección positiva. Quizás esto queda expresado en nuestra generación a través de la miríada de grupos de apoyo que comienzan cada día a través de los medios sociales como Facebook, Instagram y WhatsApp. Asimismo, muchos movimientos revolucionarios comenzaron simplemente porque unos pocos individuos compartieron una visión y soñaron en la misma dirección. Para aprovechar realmente la fuerza positiva que existe en el contexto del apoyo entre pares, es importante buscar y construir redes de personas que comparten valores similares, que ayudarán a fomentar y reforzar lo que es importante para nosotros y que compartirán nuestra angustia en los momentos de prueba.

El sonido del shofar despierta el corazón del hombre y actúa como un recordatorio de que nunca estamos solos, no en nuestros triunfos ni en nuestras tribulaciones. La voz del shofar despierta una sensación de camaradería que sirve para transformar el potencial negativo de la presión grupal en el consuelo del apoyo grupal.