La parashá Vaigash, nos cuenta cómo Jacob, sus hijos y sus nietos se preparan para descender a Egipto. Y el verso cita que Jacob envió primero a su hijo Yehuda a fin de que estuviera todo preparado para cuando el resto de la familia llegara. La palabra que se utiliza para “preparación” es “leorot”, relacionada con la palabra Torá. En otras palabras, Yehuda se adelantó a Egipto para instalar una Ieshivá, una academia de estudio de Torá.

De este hecho podemos apreciar la importancia del estudio de la Torá. Judaísmo sin Torá se asemeja a un cuerpo sin alma, desprovisto de su fuente de vida más esencial. De hecho el Talmud dice que “los estudiosos de la Torá traen paz al mundo”. Este dicho se debe a que el propósito del estudio de la Torá es desarrollar una personalidad solidaria y pensante, que honra a cada persona como una creación a imagen de Dios. Los estudiosos de la Torá representan, por lo tanto, modelos de paz cuya influencia irradia hacia el exterior y afecta, en última instancia, al mundo entero.

Aunque en un momento muchos judíos estadounidenses desacreditaban la importancia del estudio de la Torá, ahora, eso está cambiando. El surgimiento reciente de “kolelim comunitarios” está fortaleciendo el compromiso y líderes de todo el espectro judío están proclamando que el estudio de la Torá es crucial para perseverar la identidad judía. En palabras del líder del Movimiento Reformista Americano:

“Solamente una educación basada en el compromiso con Dios, la Torá y las mitzvot (preceptos) triunfará, ninguna otra cosa en los 3000 años de historia judía ha funcionado”.

La idea se encuentra en esta parashá, cuando Jacob envió a Yehuda a establecer una academia de Torá, creando la base de la vida judía en Egipto.