La parashá Tazria habla acerca de una enfermedad en la piel llamada “Tzaraat”. El Talmud explica que esta es una dolencia espiritual que aparece al hablar lashón hará, es decir, hablar negativamente de otros.

Además de la enfermedad en la piel, la persona castigada con Tzaraat debía permanecer una semana aislada – viviendo en las afueras de la comunidad y advirtiéndole a los demás que se mantuvieran alejados de él.

Los comentaristas explican que este castigo es “medida por medida”. Al haber desmerecido a una persona en los ojos de otros, el hablante efectivamente había separado y distanciado a aquella persona de la comunidad. Ahora el hablante, al permanecer aislado durante una semana, experimentaría por sí mismo lo que se siente estar aislado de los demás.

En el libro de Génesis, la Torá afirma “No es bueno para el hombre estar solo”. Estar solo es muy doloroso para un alma humana que busca conectarse. Así que recuerda, si deseas estar con otros, debes ser capaz de tolerar sus idiosincrasias, y siempre debes tratar de ver el lado positivo.

Hoy en día se habla mucho de la “unión judía”. El Talmud dice que fue el lashón hará, el habla negativa, lo que causó la destrucción del Segundo Templo en Jerusalem hace 2000 años. El Templo era una fuerza clave unificadora del pueblo judío. Pero cuando la lucha y la discordia tomaron fuerza, la base del Templo fue, conceptualmente, destruida. A partir de allí, fue solo una formalidad que el ejército romano destruyera las maderas y las piedras del Templo.

El mundo, hoy en día, se encuentra en un momento crucial en la historia. Ahora, más que nunca, intentemos hablar de manera positiva.