La parashá Pinjas relata el acto heroico de Pinjas, quien saltó con una lanza en su mano a fin de salvar a los judíos de una plaga de inmoralidad. Cuando el momento requirió una acción audaz, Pinjas estuvo listo para tomar acción.

Más tarde en la parashá, Dios anuncia quién será el sucesor de Moisés como líder del pueblo judío. Sorprendentemente, no es el heroico Pinjas. Tampoco el gran héroe Caleb, quien valientemente se manifestó en contra de la recomendación de los espías de no entrar en la tierra de Israel.

En lugar de ellos, Yehoshua fue elegido sucesor de Moisés. ¿Por qué?

El Talmud explica que la grandeza de Yehoshua radicaba en que se encontraba al lado de Moisés día y noche. No, Yehoshua no había realizado ningún acto heroico que le hubiera otorgado la primera plana en los diarios. Pero, desde su propio lugar, discreto y consistente, Yehoshua tenía como prioridad acercarse a Dios, absorber la sabiduría del judaísmo y hacer lo que fuera necesario para ayudar a otros a hacer lo mismo. De hecho, el Talmud dice que Yehoshua llegaba más temprano a la sinagoga diariamente para ordenar los asientos.

Piensa en esto: Esos pequeños actos de dedicación son lo que Dios más valora, más aun que dramáticas demostraciones de valentía y heroísmo. Maestros, funcionarios públicos, padres dedicados – estos son los verdaderos héroes de ayer y hoy.