En la parashá Shoftim se dice que un rey judío debe llevar un rollo de Torá a su lado constantemente. Este rollo estaba escrito en miniatura y era atado al brazo del rey.

¿Cuál era el propósito de llevar este rollo tan especial?

Un rey cuenta con un tremendo poder: Puede colectar impuestos, confiscar tierras e incluso ordenar ejecuciones. Este pequeño rollo sirve como protección contra la arrogancia y el abuso de poder. Es un recordatorio constante de que Dios es la fuente de poder del rey mortal – y de que Dios es el verdadero Rey.

Además, al conservar la Torá siempre a su lado, el rey puede aprovechar cada minuto para estudiarla. De hecho, el Rey David solía despertarse todas las noches a medianoche para estudiar Torá.

Podemos aplicar esto a nuestras propias vidas también. Todos ocupamos cierta posición de poder, ya sea en el trabajo, círculos sociales o en contextos familiares. Es muy importante cuidarnos de no abusar de este poder. Dios desea un mundo en el cual las personas se preocupen unas por otras, y es por eso que hemos sido puestos en aquella posición. El poder nunca es para beneficio personal. Es el medio a través del cual Dios nos permite contribuir para hacer del mundo un lugar mejor.

Siempre debemos tener en mente la fuente primordial de nuestro poder. Es una lección particularmente apropiada mientras nos acercamos a Rosh HaShaná, cuando tocamos el shofar a fin de coronar al Rey de Reyes con R mayúscula.