Esta parashá comienza diciendo: “Si caminas con mis estatutos”. Esta frase resulta extraña - caminar con los estatutos. Podría entender que Dios nos instruyera respetar los estatutos u observarlos. ¿Pero caminar con ellos?

La explicación es que la Torá se trata sobre caminar. Avanzar de modo lento y seguro – no sentarse a esperar, pero tampoco correr. Caminar es lo que nos lleva hacia Dios. Si nos sentamos y esperamos a que Dios venga hacia nosotros, nunca llegará. Igualmente, si esperamos llegar a donde deseamos en sólo una noche, también fallaremos. Lo que nos hará ganar la carrera es el paso lento y seguro. Poco a poco, equilibradamente y con crecimiento diario, llegaremos a Dios.

El judaísmo no cree que las cosas sean “todo o nada”. Cada precepto es una oportunidad única para obtener espiritualidad, y es independiente de los demás preceptos. Siempre digo que si un judío no puede evitar comer en Mc. Donalds, debería por lo menos ordenar una hamburguesa simple en lugar de una hamburguesa con queso. Por lo menos no estará comiendo queso con su carne no casher. Si no ayuna en Iom Kipur, al menos debería tratar de comer menos.

Un ejemplo más universal sería: está mal robar, pero si le robas a alguien, por lo menos sé amable y dale dinero para el colectivo de vuelta a casa. Hacer algo malo no significa que debes hacer otra cosa mala o que lo que hiciste es un impedimento para obrar bien.

Esto no es hipocresía, es ser realista. Hipocresía es cuando uno pretende ser algo que no es – cuando uno trata de aparentar que está ayunando en Iom Kipur cuando en realidad está comiendo en secreto. Ser realista significa estar consciente de que uno no es perfecto. Todos cometemos errores. Si esperamos ser perfectos antes de tratar de ser buenos, lo más probable es que terminemos siendo malos.

El camino hacia Dios es uno que debe ser caminado. Cada paso tiene valor, cada escalón cuenta. Dos pasos hacia atrás y uno hacia adelante es siempre preferible antes que dos pasos hacia atrás. Ser una buena persona no es hacer todo bien. Significa caminar en la dirección adecuada. Podrías nunca alcanzar la perfección, pero igualmente lograrás bastante en el camino.