El judaísmo reconoce que toda persona tiene un rol particular para cumplir en este mundo. Las enseñanzas místicas declaran que cada hora que Dios nos da, viene acompañada por la responsabilidad de ayudar a reparar el mundo en algún aspecto.

Este concepto de tikún olam, de reparar el mundo, también se extiende a repararse a uno mismo. Toda persona tiene un área principal de debilidad (ya sea chismear, deshonestidad, arrogancia, etc.) en la que debe enfocar su atención para lograr un tikún personal. Los Sabios explican que la necesidad de corregir esta área de debilidad es la razón por la que la persona vino al mundo.

Un corolario de esta idea es la creencia de que todas las personas deben elegir una mitzvá particular para cumplir lo mejor que puedan. Ya sea dar caridad, visitar a los enfermos, cumplir el kashrut o cualquier otra cosa, esta mitzvá especial ayuda a la persona a enfocarse con todo en un área de crecimiento espiritual. Más aún, la mitzvá especial de cada persona puede servir como un ángel defensor en el día del juicio.

Bejukotai, la parashá de esta semana, habla sobre las grandes responsabilidades que recibió el pueblo judío. Así como cada individuo tiene una misión para mejorar el mundo, también el pueblo judío tiene ese rol.

En la parashá, Dios se dirige al pueblo judío en su totalidad, informándole sobre la severidad de los juicios (desde enfermedades hasta el exilio) que enfrentarán si no siguen Su camino. La dureza de estas aflicciones puede verse como una consecuencia directa de la importancia de la misión del pueblo judío. Por ser la nación que recibió las instrucciones de Dios para crear una sociedad perfecta, el pueblo judío es examinado de acuerdo con un estándar más elevado.

Por el otro lado, al comienzo de la parashá, Dios le promete al pueblo judío que si se conducen de acuerdo con Mis leyes y guardan Mis mandamientos serán bendecidos con gran paz y riqueza. Así como hay potencial para la tragedia, también pueden recibir una gran bendición.

Por supuesto, la gran pregunta es a qué se refiere la Torá cuando dice si se conducen de acuerdo con Mis leyes. ¿Qué es exactamente lo que se espera del pueblo judío?

Rashi explica que conducirse de acuerdo con Mis leyes significa que siempre, en todas las situaciones, en todo lugar, debemos estudiar Torá. Los judíos deben sumergirse en el estudio de la Torá y convertirse en una nación de eruditos.

El Sfat Emes, un gran rabino jasídico del siglo XIX, dice que esta idea va más allá de la simple adquisición de sabiduría de Torá. Conducirse de acuerdo con las leyes de Dios implica también estar tan conectado a Su voluntad que Su presencia se vuelve manifiesta sobre la tierra.

Esto transmite una profunda enseñanza sobre la naturaleza del tikún de cada persona. El tikún se logra cuando el individuo se vuelve un instrumento para expresar la voluntad de Dios en la tierra. Y este es realmente el significado más profundo de tikún olam.