Los reyes de Sodoma y Gomorra huyeron y cayeron allí, mientras que el resto huyó a la montaña. Se apoderaron de todas las riquezas de Sodoma y Gomorra y de todo su alimento, y partieron. Y capturaron a Lot, sobrino de Abram, y a sus bienes, y se fueron; pues él residía en Sodoma. Entonces llegó el fugitivo y le dijo a Abram, quien habitaba en la planicie de Mamre… (Bereshit 14:13).

La Torá nos relata que en los tiempos de Abram hubo una guerra de cuatro reyes contra cinco reyes. El ejército de los cuatro reyes tomó Sodoma, donde vivía Lot, el sobrino de Abram y lo capturaron. Un fugitivo que escapó de la batalla, avisó a Abram que esos cuatro reyes capturaron a su sobrino. Abram los persigue y eventualmente los vence en batalla.

Sobre ese fugitivo, la Torá no aclara su identidad. Rashí, citando a los sabios, nos explica que fue Og, quien había sobrevivido al Diluvio. Este acto de informarle a Abram que Lot había sido capturado, fue suficiente para que varias generaciones después Moshé temiese enfrentarse a él, pues Moshé tuvo miedo que por el mérito que tuvo en informarle a Abram sobre el destino de Lot, quizás no podría vencerlo.1

Rav Zeidel Epstein hace la observación2 que, tal como Rashí mismo lo señala en nuestra parashá, las intenciones de Og no fueron en absolutas puras: su intención fue provocar la muerte de Abram en manos de los cuatro reyes y poder así casarse con Sara, la esposa de Abram. Aún así, Moshé tuvo miedo de enfrentarlo porque quizás aún tenía en su haber el mérito de haber informado a Abram del secuestro de su sobrino Lot.

Rav Zeidel Epstein deriva de este suceso una enseñanza importante: es posible que un buen acto esté coloreado por la peor de las intenciones, pero aún así tiene un mérito enorme, suficiente como para que Moshé tema enfrentarlo.

Rav Zeidel concluye: “Una persona que reflexiona en esto verá la maravilla del poder y valor que hay en un solo buen acto y cuánta recompensa recibe. Esto nos da una idea de la grandeza de la misericordia Divina en Sus criaturas.”

Si un buen acto con malas intenciones posee tal impacto a futuro, imaginemos el impacto que tendría si fuese con buenas intenciones. Ningún acto pasa desapercibido por Dios y esto nos debe inspirar a tener buenas intenciones en los actos que llevamos a cabo.


1 Véase Rashí a Bamidbar 21:34.

2 En su libro Haorot a Bamidbar.