Cuando los hermanos de Iosef decidieron matarlo y arrojarlo al pozo, Reubén comprendió que tenía que intervenir para salvarle la vida. Aunque la intención explícita de Reubén era llevar de regreso a Iosef con Iaakov, él se vio en un predicamento. ¿Qué podía decir o hacer para convencer a los hermanos para que no mataran a Iosef? Su decisión parecía ser unánime y definitiva.

El Midrash dice que si Reubén hubiera sabido que su decisión quedaría registrada para la historia, hubiese levantado a Iosef sobre sus hombros y lo hubiera llevado cargando de regreso con su padre. ¿Acaso eso es realista? ¿Los hermanos hubieran permitido que Reubén se marchara con Iosef después de haberlo condenado a muerte?

El Dr. Robert Cialdini es conocido por sus investigaciones sobre la influencia y la persuación. Él dedicó tres años a una investigación "encubierta", capacitándose en concesionarias de autos usados, firmas de telemarketing y organizaciones que recaudan fondos, para observar, analizar y categorizar los principios de una persuación efectiva. Si analizamos cómo Reubén influyó y persuadió a sus hermanos en ese momento crucial, descubriremos varias de las estrategias que el Dr. Cialdini expone en su investigación.

En la introducción de su libro "Influencia: La ciencia y la práctica de la persuasión", el Dr. Cialdini escribe que el principio fundamental de la persuasión es aprovechar el interés personal del otro para convencerlo de que su decisión será lo mejor para él. El Dr. Cialdini escribe que es algo tan fundamental y obvio, que ni siquiera cuenta como uno de sus seis principios de la influencia.

Rabenu Bejaie considera que esta fue la estrategia de Reubén para convencer a sus hermanos que no mataran a Iosef. Él no les dijo simplemente: "No debemos herirlo mortalmente", porque eso hubiera abierto la posibilidad de que Reubén estuviera motivado por sus propios sentimientos de empatía y su interés personal. En cambio, él agregó la palabra nefesh- alma, para enfatizar que el objetivo era evitar matar a Iosef por el bien de sus propios hermanos: para que ellos no se convirtieran en asesinos.

Otra importante categoría de influencia es cuando el que influye convence a otros de que son iguales al identificarse socialmente como un grupo con intereses similares. Rav Iosef Bejor Shor identifica esta estrategia dentro de la elección de las palabras que Reubén utilizó. Reubén no les habló "a ellos" diciéndoles "no deben herirlo", sino que se incluyó a sí mismo en el grupo con la intención de incrementar su influencia al decir: "No debemos herirlo mortalmente". Rabenu Bejaie sugiere que esta estrategia también queda revelada en otra elección de palabras. En vez de decir: "No derramen su sangre", él dijo: "No derramemos sangre". Esta táctica sutil les indicó a los hermanos que Reubén se identificaba con su odio a Iosef y que no le preocupaba la vida de Iosef, sino que su argumento respecto a no derramar sangre era para que ellos no se convirtieran en asesinos.

El Dr. Cialdini escribe que hay una sola palabra que incrementa de forma dramática la fuerza de la influencia: porque. En un estudio de la Dra. Ellen Langer, cuando a las personas que sacaban copias en una fotocopiadora se les acercaba un extraño y les pedía: "Perdón, tengo 5 páginas, ¿puedo usar la fotocopiadora?", el 60 % de las personas accedían. Cuando el extraño agregaba "porque estoy muy apurado", el 94 por ciento aceptaba. Todavía más fascinante es que cuando el extraño sólo daba la explicación obvia de "porque tengo que hacer las copias", siguió teniendo una tasa de 93 por ciento de respuestas positivas. Sólo por agregar una razón, la influencia se incrementa.

El Abarbanel también encuentra esta estrategia en el argumento de Reubén. Primero todo lo que Reubén dijo fue: "No debemos herirlo mortalmente" (37:21). Aparentemente sus hermanos no se convencieron, por lo que Reubén agregó en el siguiente versículo: "No derramen sangre, échenlo a este pozo" (37:22). El Abarbanel explica que cuando los hermanos no respondieron a su expresión general de "no debemos herirlo mortalmente", Reubén proveyó el "porque": no lo matemos porque es terrible derramar directamente sangre inocente.

Al analizar los versículos en profundidad, podemos ver la genialidad de la estrategia de Reubén para evitar que sus hermanos cometieran un asesinato. Al usar las sutiles técnicas de persuasión del interés propio, la identificación grupal y proveer una explicación, Reubén logró salvar la vida de Iosef.