Cada semana, abrimos nuestro correo electrónico y aprendemos de la parashá ideas interesantes acerca de las relaciones personales, la espiritualidad, el éxito y la alegría. Apreciamos la Torá por su relevancia, su racionalidad y su sabiduría. Pero hay una cuestión que no nos hemos preguntado: ¿Cómo sabemos que la Torá es verdad? ¿Dios realmente entregó la Torá al pueblo judío en el Monte Sinai?

Para poder responder a nuestra pregunta, vamos a analizar el argumento inverso: pensemos que la Torá fue escrita por un comité. De hecho, imaginemos que nosotros somos los rabinos designados para escribir la Torá. Por supuesto, no vamos a decir que estamos escribiéndola, ya que nadie la aceptaría. En lugar de ello, vamos a decir que Dios entrego este libro, y esperaremos que la gente nos crea.

Ahora recuerden, estamos empezando de cero. Aún no hay nada escrito, no hay Jardín del Edén, no hay Diez Mandamientos, no hay nada. Entonces, ¿qué ley podríamos incluir en nuestra Torá? ¿Qué tal "no robar"? Muy práctico, ¿verdad? – excelente, ¡vamos a incluirla!

¿Qué tal "No matar"? ¡Muy Bien!, también la incluiremos.

Ahora me gustaría proponer la siguiente ley:

Cada séptimo año, todo el pueblo judío debe dejar de trabajar la tierra. No podrán plantar, arar o cosechar. Durante todo un año, una vez cada siete años.

¿Crees tú que esta es una buena ley para incluir en la Torá?

¡Por supuesto!, todos hemos oído hablar de la "rotación de cultivos". Dejar que la tierra descanse en vez de utilizar el suelo sin parar, ayuda a que se regeneren los nutrientes, haciendo que rindan más los cultivos.

Sin embargo, existe un pequeño problema. Si somos una sociedad agrícola (así como fueron los primeros israelitas), entonces nosotros vivimos de lo que plantamos. Por lo tanto, si no plantamos durante un año entero, ¡no tendremos nada que comer!

Pero hay una solución: almacenaremos una sexta parte de la cosecha de cada año, durante los primeros seis años, y así podremos comer de esto durante el Año sabático. O alternativamente, podríamos dividir el país en siete regiones. Cada año, una región diferente dejará descansar sus tierras y se alimentará de lo que produzcan las demás. Bastante simple.

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Opción Alternativa

Ahora imagina que nuestro comité propone una idea mucho más radical: No se divide la tierra, no se almacenan granos. En lugar de ello, simplemente prometemos que en el sexto año la cosecha será el triple.

¡Absurdo! Es evidente que no podemos garantizar que en el sexto año cosecharemos el triple. Si nos hacemos pasar por Dios, y prometemos algo que no podemos cumplir, ¡quedaremos expuestos como un fraude!

¿Cuánto tiempo crees que duraría esta religión si hacemos esta promesa?

¡Aproximadamente seis años! Tan pronto como la triple cosecha no llegue, se acabó el negocio. La religión es una farsa.

Por lo tanto, nuestro comité rabínico imaginario que debe escribir la Torá concluye que la idea de la triple cosecha es una opción imposible.

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No Hay Excusa

Ahora veamos el año sabático, tal como se describe en la Torá (Levítico 25:3-21):

"Durante seis años sembrarás tu campo y durante seis años podarás tu viña, y recogerás su cosecha. Pero en el séptimo año habrá un cese total para la tierra, un Shabat para Dios; no sembrarás tu campo ni podarás tu viña. No cosecharás lo que brote por si solo de tu siega, y las uvas de lo que apartaste no vendimiarás...

...Y si ustedes dicen "¿Qué comeremos en el séptimo año? ¡He aquí que no sembraremos ni guardaremos nuestra cosecha!" Yo mandaré mi bendición para ustedes en el sexto año y la tierra producirá una cosecha suficiente para los tres años".

¿Cuál es la propuesta de la Torá?, ¿dividir la tierra?, ¿almacenar granos? ¡No! La Torá promete que "el sexto año la tierra producirá una cosecha suficiente para tres años".

La Torá podría haber dicho: "No trabajes la tierra durante el séptimo año. Será un año terrible, todo el mundo sufrirá de hambre. Pero como recompensa, en el octavo año recibirás una cosecha triple". Decir algo así habría sido inteligente, ya que si esto no ocurría, la excusa siempre podría ser: "Bueno, algunas personas hicieron trampa durante el séptimo año, por lo tanto Dios nos castigó y no recibimos la triple cosecha".

Pero no. Nuestro autor promete una cosecha triple durante el sexto año, incluso antes de respetar la ley de "no trabajar la tierra". No hay excusa posible en caso de que esto no ocurra.

¿Por qué el autor de la Torá – que desea que la gente crea en la divinidad de este libro – haría una promesa ridícula que no puede cumplir y, por lo tanto, se expondría a sí mismo como un fraude? ¿Por qué tomar un riesgo tan grande cuando hay tantas otras opciones?

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En Directo desde el Monte Sinai

Por lo tanto, ¿quién escribió la Torá? ¿Quién podría hacer esta promesa?

La parashá de esta semana, "Behar", comienza de la siguiente manera:

"Dios habló a Moshé en el Monte Sinai, para decir: Habla a los hijos de Israel, y diles: cuando entren a la tierra que Yo les entrego, la tierra guardará un Shabat de cese por Dios. Durante seis años sembrarás tu campo y durante seis años podarás tu viña, y recogerás su cosecha. Pero en el séptimo año habrá un cese total para la tierra".

¿Por qué la Torá, cuando se refiere a la mitzvá del "año sabático", especifica que Dios está hablando en el "Monte Sinai"?

Debido a que el "año sabático" es una mitzvá que demuestra que ningún ser humano podría haber escrito esta ley. Sólo Dios puede ser el autor de la Torá que fue entregada en el Monte Sinai.

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Estudia el Libro Pronto celebraremos la fiesta de Shavuot - el aniversario de la entrega de la Torá en el Monte Sinai.

La tradición nos dice que el alma de cada judío – pasado, presente y futuro – estuvo ese día en el Monte Sinai. Cuando la voz de Dios atravesó los cielos, la Torá se grabó en las tablas de piedra... Pero primero fue grabada en el corazón de cada judío. La Voz habló y nosotros escuchamos.

¿La Torá es verdad? ¡Ésta es la época del año para investigar la evidencia! La creencia judía debe construirse sobre una base racional, no sobre un acto de fe. Los comentaristas dicen que una de las razones por la cuales Dios instituyó el año sabático fue para que todos tengan tiempo libre ¡para estudiar Torá!

¿Qué podemos hacer al respecto? Comprométete a aprender. Asiste a una clase de Torá en tu ciudad. Otras ideas:

  • Asistir a un seminario de Discovery.
  • Suscribirse a las listas de correo electrónico.
  • Leer un buen libro de judaísmo.
  • Mientras viajas, escuchar lases en formato audio

En el "Shemá Israel", la promesa de fidelidad judía, comenzamos con la palabra Shemá – "escucha". Con cuidado y con calma, escuchamos la belleza, la profundidad y la relevancia de nuestra Torá. Intuitivamente, en el fondo nosotros sabemos la verdad. La mitzvá del "año sabático" nos invita a redescubrir esta verdad una vez más.

Shabat Shalom,
Rav Shraga Simmons