El Éxodo fue esencialmente un recuento de Moisés persuadiendo al Faraón, “Deja a mi pueblo en libertad - para que podamos servir a Dios”. Tomó mucho convencerlo - Diez plagas en total - pero eventualmente los judíos salieron de Egipto a plena luz del día. Siete días después, el mar rojo se partió, ahogando al ejército egipcio. Luego, 50 días después del Éxodo, toda la nación judía estuvo de pie en el monte Sinai para experimentar la revelación divina y recibir la Torá.

Pesaj es una festividad de ocho días, (en Israel siete días). Está marcada por el hecho de comer matzá, pan sin levadura, y por la celebración de un elaborado Seder (cena ritual) en las primeras dos noches, (en Israel sólo en la primera noche).

El Seder le otorga a cada judío la posibilidad de experimentar “el traspaso de la esclavitud hacia la libertad”. El Seder incluye el relato de la historia del Éxodo de Egipto como está registrado en la Hagadá, la ingesta de “símbolos de esclavitud” como por ejemplo Maror (hierbas amargas), el recuento de las diez plagas y tomar cuatro copas de vino - que corresponden a las cuatro etapas de redención registradas en el libro de Éxodo. El Seder es característico por el hecho de comer matzá como parte del banquete festivo.

El nombre “Pesaj” deriva del hecho de que durante la última plaga, Dios recorrió la tierra de Egipto y dio muerte a cada primogénito egipcio - pero se aseguró de pasar (en hebreo, pasaj) por sobre las casas judías.

 

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Todo se trata de la Matzá

Durante toda la semana de Pesaj, los judíos tienen prohibido comer o poseer cualquier tipo de jametz - grano leudado. Por esta razón, nos deshacemos (o vendemos) todo nuestro pan, galletas, pastas, masas, cerveza, etc. - y compramos sólo productos que tienen la etiqueta de “Casher para Pesaj”. Para evitar problemas de residuos de jametz, los judíos también tienen un set especial de vajilla, cubiertos, ollas, sartenes y todo tipo de artículos de cocina para Pesaj.

La matzá es el elemento principal de la semana de Pesaj. La Torá da dos razones para comer matzá. La más conocida de ellas es que en la mañana del día del Éxodo, los judíos estaban tan apurados que el pan no tuvo tiempo de leudar - y por lo tanto, lo comieron sin leudar.

Además de esto, la Torá (Éxodo 12:8) establece que los judíos también comieron matzá la noche anterior al Éxodo - en el primer Seder de Pesaj de la historia. Esto es porque el jametz se caracteriza por estar inflado y esto representa arrogancia; la matzá en cambio es simple y humilde. Para estar más cerca de Dios, que es el placer último en la vida, uno debe remover su arrogancia. Por esta razón removemos el jametz de nuestros hogares, y de la misma manera, trabajamos sobre nuestro carácter, especialmente nuestra humildad.

En la tarde del día antes de Pesaj, se realiza una cuidadosa búsqueda de jametz por la casa. Se hace a la luz de una vela y es una experiencia memorable para toda la familia. Cualquier resto de jametz es quemado a la mañana siguiente (en una ceremonia llamada Sreifat Jametz), o es vendido a un no judío durante la semana de Pesaj. La venta debe ser seria y debe ser legalmente válida, y por lo tanto sólo debe realizarse con la asistencia de un rabino calificado. Cualquier tipo de alimento que sea vendido debe ser colocado en un lugar o gabinete especial y debe permanecer sellado durante la semana de Pesaj.