En la parashá de esta semana, Moisés le ordena al pueblo judío mandamientos adicionales que deben seguir. Y luego les implora:

"...haz lo bueno y lo recto ante los ojos de Dios". (Deuteronomio 12:28)

Una Lección de Vida

Parece bastante obvio de parte de Moisés, el líder del pueblo judío, que le diga a sus seguidores que deben hacer lo correcto ante los ojos de Dios. Pero esto no es realmente una declaración tan retórica así como uno podría pensar.

Vivimos en una sociedad en donde nos preocupa enormemente lo que otras personas piensan de nosotros. Ya sea que estés al tanto o no, las cosas que dices, la ropa que vistes y los lugares donde compras, todas estas variables, están muy influenciadas por la percepción que que quieres que los demás tengan de ti. Esta es precisamente la razón por la cual podemos comportarnos de cierta manera en público, pero en privado -fuera de la vista de las personas que tanto queremos impresionar- podemos actuar completamente diferente.

Cuando Moisés le dijo a los judíos en el desierto que hicieran lo bueno y lo recto ante los ojos de Dios, él nos estaba enseñando a todos nosotros una idea muy profunda que puede cambiar nuestra perspectiva de vida: Dios está en todas partes. Está a tu lado mientras lees esto. Él "te sigue" cuando caminas hacia tu auto y se sienta a tu lado en el trabajo. No existe un centímetro cúbico de espacio en el cual Dios no esté completa y absolutamente presente, y no esté al tanto de lo que se está diciendo o haciendo. Recuerda, cuando se trata de la presencia de Dios, no existe tal cosa como la "privacidad". Dios está siempre ahí.

En Times Square, en la ciudad de Nueva York, existe una pantalla de televisión gigantesca llamada JumboTron. Miles de personas -incluso a 20 calles de distancia- pueden ver las imágenes que aparecen en esta pantalla. ¿Qué pasaría si supieras que tu vida está siendo filmada y exhibida en vivo y en directo a través del JumboTron? ¿Cuán diferente actuarías si cada cosa que hicieras fuera transmitida en tiempo real en esta pantalla gigante?

Ese es exactamente el poderoso mensaje que Dios quiere enseñarnos. Nosotros estamos en aquella pantalla, en vivo y en directo, y Dios está observando todo.

Así que en vez de hacer lo que está bien a los ojos de tus compañeros de trabajo y amigos, escucha las palabras de Moisés. Preocúpate de dar una buena impresión ante el Único que realmente desea lo mejor para ti y haz lo bueno y lo recto ante sus ojos.