Una noche, el Faraón tuvo dos sueños que lo perturbaron inmensamente. El primer sueño consistía de siete vacas flacas y feas que se comían a siete vacas robustas y saludables. El segundo sueño consistía de siete espigas delgadas y secas que se tragaban a siete espigas sanas y llenas de granos. El Faraón estaba desesperado por encontrar a alguien que interpretara estos sueños, pero no encontraba a nadie.

El Faraón escuchó que Yosef era experto en analizar sueños, así que lo mandó a llamar. Yosef le dijo al Faraón que los sueños significaban que Egipto tendría siete años de gran abundancia, y que estos años serían inmediatamente seguidos por siete años de hambruna. Después de interpretar estos sueños para el Faraón, Yosef aconsejó al Faraón y le dijo:

"Que el Faraón busque a un hombre sabio e inteligente y que lo nombre gobernador sobre la tierra de Egipto". (Génesis 41:33)

Una Lección de Vida

Lo único que el Faraón le pidió a Yosef fue que interpretara los sueños. Y luego, sin que ni siquiera le pidieran, Yosef aconsejó al Faraón acerca de cómo lidiar con la inminente situación.

En frente de un rey, una persona normal haría solamente lo que le dicen, ¡y nada más! Sólo una persona muy especial tendría la capacidad de identificar un problema y además, tendría el coraje de pensar en una solución y verbalizarla.

Hay tanto para hacer, arreglar y cambiar en este mundo, y claramente no hay una escasez de gente que identifique los problemas existentes. Ellos desean compartir desesperadamente sus pensamientos negativos con cualquier otra persona que esté dispuesta a escuchar. Pero, ¿cuántas de estas personas están dispuestas a ofrecer también una solución a los problemas que plantean? Ciertamente muy pocas

La tendencia a "enfocarnos en los problemas" en vez de "enfocarnos en las soluciones" es una manifestación paralela de nuestras propias vidas. No es que nosotros decidimos enfocarnos proactivamente en cosas negativas (aunque algunas personas sí lo hacen), sino que "la negatividad" y "los problemas" son pensamientos que aparecen de manera instintiva en nuestro cerebro.

Nuestras mentes pueden compararse a un gran jardín - si siembras algún tipo de semilla, entonces crecerá una planta. Pero si no siembras nada en el jardín, entonces la "mala hierba" crecerá en abundancia. Nuestras mentes funcionan de la misma manera. Si existe una ausencia de pensamientos positivos, entonces, nuestras mentes se desviarán inevitablemente hacia pensamientos negativos e improductivos.

Las personas que están constantemente creciendo intelectual y espiritualmente tienden a tener pensamientos positivos y productivos, mientras que aquellas personas que están atascadas, usualmente se enfocan solamente en cosas negativas.

Existe un método a prueba de fuego para deshacerte instantáneamente de todos los pensamientos negativos, improductivos y dañinos. Dado que nuestra mente sólo puede pensar en una sola cosa a la vez, ¡enfócate en algo positivo!, sé proactivo en tu cerebro, y trabaja cada día en función de objetivos significativos.

Hoy en día vivimos en un mundo donde la gente destaca constantemente las cosas negativas. Sé esa "persona especial" que ofrece soluciones concretas y que incluso se compromete a ser parte de la solución. Puedes lograrlo fácilmente una vez que siembres "semillas positivas" en tu mente, semillas que ciertamente producirán una gran cosecha de pensamientos alegres y productivos. ¡Y esto te dará la fuerza necesaria para salir y cambiar el mundo!