En la parashá de esta semana, Dios le dice al pueblo judío que... si otro judío empobrece, no sólo deberás ayudarlo prestándole dinero, sino que cuando lo hagas deberás asegurarte de que:

"No le prestes tu dinero con intereses". (Lev. 25:37)

Una Lección de Vida

Hay dos mensajes de gran alcance en el decreto de Dios de no prestar dinero a otro judío con intereses. Lo primero es recordar que todas las bendiciones - incluyendo la cantidad de dinero que una persona tiene - provienen directamente de Dios. Por lo tanto, al prestarle dinero a alguien, tú estás simplemente proporcionándole una parte del dinero que Dios te dio a ti. Y ya que técnicamente era "Su" dinero en primera instancia, él tiene derecho a decirte que no debes cobrar intereses cuando lo prestes.

La segunda lección realmente, es nunca olvidar la primera lección en la práctica. Lamentablemente vivimos en un mundo muy egoísta y la gente suele hacer (o no hacer) las cosas, por razones egoístas. Muchas personas inconscientemente realizarán un análisis "costo/beneficio" para ver qué tipo de recompensa pueden recibir a cambio de sus acciones.

De esta manera, Dios quiere asegurar que cuando le prestes dinero a alguien, todo será en función de la persona que estás ayudando - y nada tendrá que ver contigo. Y el hecho de que cualquier cantidad de dinero que prestes sin intereses, ciertamente te proporcionaría mayores ganancias financieras si la depositaras en el banco, ayuda a reforzar este punto. Prestar dinero a un compañero judío sin intereses hace que todo sea acerca de sus necesidades y no sobre tu propio beneficio.

El poderoso mensaje que Dios quiere que recordemos constantemente es, que la forma correcta de 'dar' es cuando se hace completa y absolutamente de manera desinteresada.

Y no importa lo que des - ya sea dinero, tiempo, o asesoramiento – enfócate en la otra persona. E irónicamente, cuando des por las razones correctas, ¡experimentarás algo totalmente extraordinario! Sentirás una enorme cantidad de placer. Y esa es la gran paradoja. Mientras más desinteresado seas, más grande será la recompensa que recibirás a cambio.