La mayor parte de esta parashá es un cántico. Esto se refleja en el rollo mismo de la Torá en la forma en que las palabras están dispuestas sobre el pergamino: en dos columnas en vez del formato normal. Toda profecía está en un plano espiritual más elevado que el habla normal, pero un cántico es una forma de comunicación particularmente sagrada.

Nada eleva el ánimo tanto como la música. Los profetas a menudo contaban con músicos que los ayudaban a entrar en el estado de trance necesario para recibir un mensaje profético.

Las canciones pueden llegar a nuestras emociones sin que podamos entender cómo lo logran. Muchos entonan melodías y canciones sin tener la menor idea de lo que significa la canción. Pero de todas formas los hace sentir algo particular. Había un comediante que acostumbraba a leer la letra de canciones famosas con un tono inexpresivo, y provocaba que la audiencia se riera descontroladamente…

Las letras de muchas canciones son incomprensibles y sin embargo se convierten en éxitos mundiales.

LA MÚSICA TRAE ALEGRÍA

A través de la música, los profetas manipulaban sus emociones para llegar a alcanzar la profecía. Esto significa que la inspiración divina y la elevación espiritual pueden depender de nuestro estado de ánimo. Como Dios no otorga profecía a una persona triste, ellos usaban la música para alegrarse.

Ya no tenemos profecía, a excepción de los niños pequeños y las personas con problemas mentales. ¿Por qué Dios les da a ellos profecía? Posiblemente porque no pueden procesar bien la información, y cuando la comunican, la gente no los toma en serio.

¿Por qué los adultos normales no reciben profecía? Probablemente porque no escuchamos las críticas de los profetas cuando los teníamos, entonces ahora, sin una revelación directa, somos menos culpables por nuestras transgresiones.

LA PROFECÍA MODERNA

Sin embargo, en la actualidad, tenemos una comunicación indirecta con Dios. Él es infinito, y cada cosa que te ocurre está especialmente diseñada para ti. Es como si Dios te hablara. No es lo mismo que la profecía, porque a menudo el mensaje no es claro. Pero los mensajes nos siguen llegando cada día, con cada titular, en todo momento.

Hay un aspecto más bajo de la profecía, la inspiración divina, que continúa existiendo en muchas formas. Pero si quieres sentir iluminación espiritual, tienes que acceder a la alegría. Por supuesto, a la sabiduría se puede llegar en cualquier estado de ánimo. Pero en sentido general, nuestra mente y nuestra alma están "cerradas" cuando estamos deprimidos o enojados, y se expanden cuando estamos felices. Hay quienes le llaman a esto "conciencia expandida".

La meditación puede ser el vehículo específico para el momento de iluminación espiritual. Pero la preparación requiere alegría por cumplir la voluntad de Dios y felicidad por las bendiciones que Él nos da constantemente.

Yo experimenté llegar a entendimientos a través de este marco tradicional judío. Aunque no soy una persona súper santa, puedo atestiguar que funciona.

Ejercicio espiritual:

Ponte de buen humor o busca un momento en el que estés de buen humor. Entonces dedica un tiempo a rezar o meditar y trata de entender algo que te preocupe.