La duodécima porción de la Torá relata que Iaakov fallece y el liderazgo del pueblo pasa a las Doce Tribus. Interesante.

Si contamos las tribus, vemos que Menashé y Efraim (dos nietos de Iaakov) reciben el estatus de tribus. ¿Por qué no se convirtieron en tribus también los otros nietos? ¿Por qué no sólo Iosef, su padre, es una tribu? ¿Por qué Dina, la hija de Iaakov, no es una tribu?

Al parecer las tribus no son simplemente los hijos de Iaakov, sino que representan una realidad espiritual. Estaba predestinado que debían ser 12.

Doce meses, doce tribus, doce constelaciones del zodíaco… En el mundo espiritual todo esto está interrelacionado e influye sobre nosotros. El Séfer Ietzirá (un libro de cabalá cuya autoría se atribuye a Abraham Avinu), revela cuáles son los cimientos del universo y los une en grupos de 12.

SISTEMAS CALENDARIOS

Un ciclo lunar dura 29 días y medio, y continúa así indefinidamente. La tierra tarda 365 días en completar un giro alrededor del sol y no contiene meses. El calendario hebreo combina ambos sistemas, el lunar y el solar: se cuentan 12 meses y a esto se le llama un año, que dura aproximadamente 354 días. Por lo tanto, el calendario hebreo se considera solar y lunar. (Algunos años se agrega un mes para que las festividades caigan en las mismas estaciones).

La sociedad secular utiliza el calendario gregoriano, que con los años sufrió algunos cambios entre Egipto y Roma, y también después. En la actualidad, los meses (enero, febrero, etc.) no tienen ninguna relación con la astronomía.

Si quieres estar más en contacto con las fuerzas espirituales que influyen en el mundo, debes conectarte con el calendario hebreo. Cada mes hebreo tiene su propio sabor e impacto.

La palabra hebrea para tribu es shévet, que también significa vara. En la antigüedad, el gobernador tenía una vara o un cetro como símbolo de poder y autoridad. Así como un gobernador tiene poder sobre el pueblo, las tribus tenían una estructura de poder y los meses del año tienen autoridad sobre nosotros.

RABÍ IAAKOV BEN ÁSHER

Rabí Iaakov ben Ásher fue un hombre fascinante que vivió en el siglo XIII y escribió el más famoso comentario de guematria (numerología cabalística) sobre la Torá. Era uno de los 10 hijos del gran sabio Rabeinu Ásher y sobresalió en muchas áreas de erudición. Su comentario incluye todos los códigos de guematria mencionados anteriormente. Un ejemplo interesante es el siguiente.

En la parashá de nuestra semana, Iaakov bendice a sus hijos, quienes deben continuar con la tradición como la nación de Israel y respetar el pacto con Dios. Ellos conforman una entidad compuesta por 12 partes. Rav Iaakov ben Ásher encuentra una interesante referencia a esta idea en las bendiciones de Iaakov.

Cada bendición tiene el nombre de la tribu y la bendición. Cada vez que se menciona una tribu, si tomamos la primera letra de la palabra y su valor numérico, y agregamos todas las primeras letras de la palabra que aparece después del nombre de la tribu, la suma total es 365, es decir los días del año solar.

Si hacemos lo mismo con la última letra de la última palabra de cada bendición y las sumamos, el resultado es 354: los días del año lunar. Rav Iaakov compara un pasaje de Jeremías (31:34-35):

Así dice Dios, Quien da el sol para iluminar durante el día, las leyes fijas de la luna y las estrellas en la noche… si esas leyes se alejan de Mí, dice Dios, entonces también la semilla de Israel dejará de ser una nación ante Mí para siempre.

Cada mes y año hebreo tiene sus propios parámetros del desafío que enfrentamos y cómo esos desafíos afectarán nuestro crecimiento general. Para aprovechar esa fuerza espiritual, debemos tener consciencia de los meses y de su poder.

Ejercicio espiritual:

Consigue un calendario hebreo. Fíjate en qué mes estamos. Averigua tu fecha de nacimiento en el calendario hebreo (haz clic aquí). Efectúa un examen espiritual antes del próximo mes sobre las áreas en las que te gustaría ver un logro.