La Torá tiene muchas formas de transmitir los diferentes niveles de importancia entre los mandamientos. Algunos conllevan la promesa de una vida larga u otras bendiciones. Otros vienen junto con una advertencia sobre severos castigos, tanto físicos como espirituales. Pero no hay una jerarquía clara.

Cuando te encuentras en una situación en que la que tienes que elegir entre dos mandamientos, muchas veces no es una decisión fácil. ¿Qué mitzvá es más importante? ¿Cuál tiene una recompensa mayor? ¿Cuál me acercará más a Dios?

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A VECES DIOS SÓLO NOS DA SEÑALES

Algunos de los caminos hacia Dios son claros, como hacer Kidush, el mandamiento de santificar el Shabat. En la noche del viernes, toma una copa de vino y di una bendición declarando que el Shabat es sagrado. Simple. Claro. Hazlo y habrás cumplido la voluntad de Dios. Santificaste el día y cumpliste tu obligación.

Pero gran parte de la Torá no es tan obvia. Muchas cosas quedaron para ser descifradas por los Sabios. Se supone que debemos entenderlo por nuestra cuenta. Dios no quiere ser tan obvio todo el tiempo.

Él quiere que arribemos a algunas conclusiones por nuestra propia cuenta. Desea que nos esforcemos en la relación para entenderlo a Él y lo que Él quiere de nosotros.

De la misma forma, un hombre o una mujer no quieren tener que explicarle absolutamente todo a su pareja. Imagina a una esposa diciendo: "Mi amor, dentro de cuatro días es nuestro aniversario. Por favor, cómprame una docena de rosas, la última novela de mi autora favorita envuelta en papel rosado y un collar de diamantes. Ya llamé a la joyería para avisar que lo irás a buscar". ¿No sería mejor que el esposo trate de entender solo lo que ella quiere, prestando atención a sus señales e interpretándolas?

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PEQUEÑAS MITZVOT

Los Sabios dicen que debemos ser cuidadosos con las mitzvot pequeñas, porque no sabemos cuál es la recompensa que traerán. Al observar la gran cantidad de mitzvot para elegir cuál hacer, deberíamos enfocar nuestra atención en las más "grandes" o "importantes" y dejar de lado las más "pequeñas" o "menos importantes". Los Sabios nos recuerdan que incluso las mitzvot que parecen ser pequeñas o insignificantes son la voluntad de Dios, y por lo tanto tienen una recompensa infinita.

No tenemos idea qué nos espera en el Mundo Venidero. Sin embargo, sí sabemos que una vez que estemos allí, nos arrepentiremos por no haber hecho más mientras estábamos aquí.

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EL TALÓN

En hebreo, la palabra ékev significa "porque", pero también "talón". Rashi señala que el versículo: “Porque escucharon, serán recompensados…” (Deuteronomio 7:12); implica: "porque escucharon los mandamientos en los que podrían haber tropezado con el talón", es decir, las mitzvot "menores".

La recompensa por una mitzvá pequeña es inimaginable. Pero también obtienes una recompensa especial precisamente por ser cuidadoso con algo que aparentemente no era importante.

Es fácil medirse con problemas grandes y con cosas muy importantes. Cualquiera puede verlos y sentirse motivado a enfrentarlos. Si se inunda tu casa, nadie se queda sentado leyendo el periódico. Pero cuando te ocupas de los detalles del servicio a Dios, cuando buscas ser preciso y cuidadoso en las cosas pequeñas que son importantes para Dios, demuestras lo importante que es para ti esa relación.

A veces una relación no se define en base a grandes factores, sino por los pequeños detalles.

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NADA ES INSIGNIFICANTE

Dado que Dios es infinito, es ilógico considerar que algún aspecto del servicio Divino sea insignificante. Por definición, cada pequeño detalle del servicio al Creador es infinito. Cada partícula de un diamante hace una gran diferencia, porque es un pequeño detalle de algo precioso y valioso. Mucho más cuando se trata de pequeños detalles de Divinidad, donde cada matiz es infinito.

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Ejercicio espiritual:

Elige una cosa para hacer por otra persona. Encuentra algo pequeño que le gustaría recibir de regalo, o algo menor que creas que le gustaría que hagan por ella. Luego presta atención al beneficio general que recibe la relación.