En la Torá, la ropa es una fuente de simbolismos y metáforas. Desde la venta de Iosef (cuando sus hermanos sumergieron su túnica en sangre) hasta las sagradas vestiduras del Sumo Sacerdote, la ropa nos brinda lecciones en muchos niveles.

En un comienzo, Adam y Eva no sabían que estaban desnudos. Sólo precisaron ropa después de haber pecado. Esto indica que la ropa es, en un sentido, parte de nuestro ser más bajo. Los nudistas tienen razón: si llegáramos al nivel adecuado, veríamos al cuerpo humano como una hermosa creación de Dios y no necesitaría ser ocultado. Pero como consecuencia de nuestro error en el Jardín del Edén, debemos quitarle importancia.

La ropa nos ayuda a quitar énfasis a la parte de nuestro ser que siente atracción hacia el mundo físico.

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EL SÍMBOLO DEL CUERPO

La ropa no sólo se vincula con el cuerpo, sino que también es una metáfora del mismo. Así como la ropa le sirve al cuerpo, también el cuerpo le sirve al alma. Eres un alma, y recibes un cuerpo para utilizarlo en este mundo. Cuando dejes este mundo y pases al siguiente, dejarás tu ropa detrás. Cuanto menos apegado estés a lo material, más fácil te resultará dejarlo atrás.

Tal como no confundirías tu manga con tu brazo, tampoco deberías confundir tu cuerpo con tu alma. Tú no eres tu cuerpo, eres tu alma.

Además, sería tonto hacer que tu cuerpo se acomode a tu camisa. Si te regalaran una camisa demasiado grande, sería una tontería aumentar de peso para que te quede bien. Tu cuerpo es más importante y tiene precedencia sobre tu ropa. Asimismo, es una tontería conformar los deseos de tu alma a los deseos de tu cuerpo. Tu alma es más importante y tiene precedencia sobre tu cuerpo.

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ATUENDO RECATADO

Si lo tienes, no lo muestres.

El recato es otro aspecto de la ropa. Queremos enfatizar la persona, no su cuerpo. El cuerpo es una distracción. Si quieres que brillen tu personalidad y tu carácter, no puedes distraer a los demás mostrando partes de tu cuerpo.

Dado que los hombres y las mujeres se relacionan con el sexo opuesto de forma diferente, también su estilo de modestia es distinto. Lo que distrae a un hombre no necesariamente es lo mismo que distrae a una mujer, y viceversa. Por lo general, los hombres son más superficiales y el cuerpo los distrae con mayor facilidad. Por esa razón, las mujeres les hacen un gran favor a los hombres cuando se visten de forma recatada. Sin embargo, el favor que se hacen a sí mismas es aún mayor, porque cuando una mujer se viste con modestia los hombres se relacionan con ella misma, con su personalidad y su carácter, en lugar de relacionarse con partes de su cuerpo. Puede que obtenga menos “atención”, pero recibirá más respeto.

Al cubrir lo superficial, revelamos lo que es más importante.

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UN UNIFORME SAGRADO

Muchas personas utilizan una clase particular de vestimenta para indicar su trabajo o posición. Cada rama del ejército tiene su propio uniforme. Los jueces, los médicos, los policías y otros se enorgullecen al vestir un uniforme que indica una posición importante en la sociedad.

De forma similar, los cohanim (sacerdotes) del Templo tenían funciones importantes como emisarios del pueblo judío, ellos llevaban a cabo el servicio sagrado en beneficio del pueblo. La importancia de esta posición ameritaba ropas especiales que les brindaban un aura de importancia.

Una kipá cubre la cabeza e indica respeto por el Creador. Los tzitzit son flecos rituales que se colocan a las prendas de cuatro esquinas. Shatnez es la prohibición de usar hilos de lana y lino entretejidos. Puedes servir a Dios con tu vestimenta al cumplir estos mandamientos específicos, vestir con recato y tratar de ser un ejemplo de lo que Dios desea en el mundo.

Puedes servirle a Dios con tu vestimenta en muchas formas. Algo que hacemos todos los días, que para muchos pasa desapercibido o se hace mecánicamente, puede ser elevado y convertido en un acto sagrado, al igual que con el cohen en el Templo Sagrado.

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Ejercicio espiritual:

Durante los próximos días, cada vez que te vistas pregúntate si Dios aprobaría la forma en que te ves.