En Levítico 26:3 dice: Si caminan de acuerdo con Mis decretos y preservan Mis mandamientos y los cumplen…” A continuación, los versículos enumeran las bendiciones que recibiremos por seguir las directivas de Dios. Estos son los principios espirituales que gobiernan el universo. Así es como Dios diseñó las cosas.

Aunque tendríamos que estar locos para ignorar Sus principios, de todas maneras Dios recompensa nuestros esfuerzos por hacer lo que sería una locura no hacer. Nuestro Creador quiere lo mejor para nosotros, nos alienta a que lo hagamos y nos recompensa por hacerlo. ¿Es posible entender esta clase de amor?

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Principios, no leyes

Sin dudas, las "Instrucciones para la vida" a las que llamamos Torá incluyen obligaciones y prohibiciones. Pero no son las mismas que las leyes de los países en que vivimos. Para las leyes de los países hay reglas específicas y traen aparejados castigos. En la Torá del Creador hay principios, 613 para ser exactos. Sin embargo, el cumplimiento de estos principios no puede redactarse en un libro de leyes; son principios que determinan nuestra forma de vida. Son actitudes que impregnan tu perspectiva. Por eso el versículo dice: "Si caminan de acuerdo con Mis decretos". Como se suele decir: “seguir el camino” es una forma general de comportamiento, no sólo un conjunto de reglas específicas.

Sin duda hubiera sido más fácil determinar una lista de reglas a seguir. Eso requeriría menos pensamiento y sensibilidad de nuestra parte. Lamentablemente, eso no es compatible con la espiritualidad.

“No tales los árboles frutales durante una guerra”, dice uno de los mandamientos. Si eso fuera todo lo que tuviéramos que hacer, para la mayoría esta regla sería completamente irrelevante. Después de todo, ¿cuántos iremos a una guerra y cuántos se verán inclinados a talar un árbol frutal? Borra esa para mí, me quedan sólo 612.

No tan rápido.

La idea detrás de la mitzvá es cuidar el universo y utilizarlo de forma productiva. Esto se aplica a un árbol frutal, a la persona que tienes al lado, a un pedazo de papel e incluso a un grano de arroz (si llevas el principio suficientemente lejos). Podrías pasar toda tu vida intentando apreciar los objetos valiosos. Podrías expandir el alcance del principio, para apreciar los matices de las personalidades, asegurar que ningún niño pase hambre o incentivar el reciclado en todo el mundo. Todo es parte de Dios, cuídalo bien.

Cada una de las mitzvot es un universo maravilloso digno de apreciación, un parte infinita del Creador y un conducto ilimitado de espiritualidad. Las posibilidades son infinitas. ¡Hablando de espacio para crecer!

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CORRECTO E INCORRECTO

Esto no significa que no haya reglas fijas. Algunas cosas son blanco o negro, correctas o incorrectas. Si robar está mal, está mal robar. Caminar por el sendero de la espiritualidad no es una excusa para ser negligentes en nuestro compromiso con la moralidad. A algunas personas no les gustan las reglas ni las regulaciones y gravitan hacia un entendimiento de la espiritualidad que no admite ninguna exigencia. Si tienen ganas, se quedan con el vuelto extra que recibieron del cajero y piensan: "Hoy los astros están a mi favor". "Estoy recuperando un karma positivo".

Algunos cajeros son responsables por los errores que cometen y tendrán que reponer el dinero que te llevaste. Incluso si no deben hacerlo, sigue siendo incorrecto que te lo lleves.

Hay reglas de moralidad. Matar innecesariamente es una trasgresión. Dar un dólar para caridad es una buena acción. Algunos actos están bien definidos. Es lo que llamamos "la letra de la ley", y es algo importante. Sin embargo, de lo que hablamos aquí es del "espíritu de la ley". Nunca dejes que la letra de la ley se separe del espíritu de la ley, porque terminarás con una religión vacía.

Como decía uno de mis maestros: "Sigue estrictamente la ley, pero no sigas la ley estrictamente". La ley es nuestra guía y nuestra única conexión con Dios. Pero la vida tiene fluctuaciones de todo tipo y variedad. La ley necesita encontrar un punto de apoyo en la realidad de tu situación.

¿Qué es más importante?

Esa es la pregunta del millón de dólares. El Talmud nos dice que Dios se encuentra en las "cuatro medidas de la ley judía". Esta famosa cita podría haberse formulado de forma más simple: "Dios se encuentra en la ley judía". Pero los Sabios expresaron algo específico, cuatro medidas, porque para Dios los detalles son importantes. Él nos dio esos detalles y al ser precisos mostramos que Su voluntad es importante para nosotros. Queremos hacerlo con exactitud. Mi esposa me pide que traiga flores. Yo no salgo al patio para recoger lo que sea que haya crecido allí. Quiero saber qué flores le gustan, por qué las quiere y cómo quiere que sean, porque sus deseos y necesidades son importantes para mí. Si los deseos de Dios son importantes para ti, descubrirás en detalle exactamente lo que quiere y por qué.

Preguntar qué es más importante, si el espíritu o la letra de la ley, no es una pregunta válida. Es exactamente lo mismo. Si sigues el espíritu de la ley siendo honesto en tus tratos comerciales, pero no te tomas el tiempo para averiguar cuáles prácticas están prohibidas y cuáles permitidas, no te importan realmente los principios de Dios. Y si terminas atrapado en los detalles, sin actuar como un emisario de Dios en tus asuntos comerciales, terminarás cometiendo errores en áreas importantes de tu relación con Dios y con el hombre.

El espíritu y la letra de la ley, el principio fundamental y el detalle, son lo mismo. Ambos son socios en el camino del creador.

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Ejercicio espiritual:

Elige uno de los mandamientos con los que más te identifiques y escribe claramente (o díselo a alguien) cuál es el principio fundamental o el espíritu de esa ley, y cuáles son algunos detalles de la letra de la misma. Si no lo sabes, pregúntale a tu rabino local.